
Acúfeno crónico: qué ayuda de verdad y qué no
La respuesta breve
Hoy no hay ningún tratamiento que elimine el acúfeno crónico, pero sí hay formas de que moleste menos. Lo que más respaldo tiene es la terapia cognitivo-conductual y, si una audiometría confirma pérdida de audición, valorar un audífono. Los fármacos y los suplementos no han demostrado eliminarlo.
Qué es un acúfeno crónico y qué se puede esperar
El acúfeno es oír un sonido que no viene de fuera: un pitido, un zumbido, un siseo. Se habla de acúfeno crónico cuando dura tres meses o más. Es frecuente. La mayoría de quienes lo tienen presentan algún grado de pérdida de audición, y el acúfeno rara vez se debe a una enfermedad grave. Puede mejorar con el tiempo, pero en muchas personas persiste meses o años. Por eso, salvo que haya una causa tratable, como un tapón de cera, el objetivo realista no es que el sonido desaparezca, sino que deje de condicionar el sueño, la concentración y el ánimo. El primer paso es una revisión médica: mirar el oído, repasar los medicamentos que tomas y, cuando corresponda, medir la audición. No dejes ningún tratamiento por tu cuenta aunque sospeches que influye; coméntalo antes.
Terapia cognitivo-conductual: lo que más respaldo tiene
Es una terapia psicológica. No actúa sobre el oído, sino sobre la forma en que reaccionamos al sonido: ayuda a detectar los pensamientos que aumentan el malestar, a cambiar la respuesta ante ellos y a centrarse en cambios concretos que reducen su peso en el día a día. La guía clínica de la Academia Americana de Otorrinolaringología la recomienda para el acúfeno persistente que molesta. Una revisión Cochrane concluye que puede reducir el impacto del acúfeno en la calidad de vida al terminar el tratamiento, con una certeza de la evidencia entre baja y moderada, y faltan datos a seis y doce meses. Para que nadie se lleve una idea equivocada: el sonido no tiene por qué desaparecer, lo que se busca es que pese menos. En los estudios se aplicó durante entre 3 y 22 semanas, sobre todo en hospitales o por internet. Pregunta a tu médico o a tu otorrino qué opciones hay en tu zona.
Audífono, si la audiometría confirma pérdida
Si tienes acúfeno persistente y una audiometría demuestra pérdida de audición, la guía aconseja valorar un audífono. Amplifica los sonidos de fuera, te ayuda a relacionarte mejor con lo que pasa a tu alrededor y, en muchas personas, hace que el acúfeno se note menos. Sin esa prueba no conviene dar por hecho que lo necesitas: primero hay que medir la audición. Existen también aparatos que combinan amplificación y generación de sonido para personas con pérdida auditiva.
El sonido de fondo, como apoyo
El silencio suele hacer que el acúfeno destaque más. Un generador de sonido, una aplicación del móvil, una radio baja o un ventilador pueden servir de fondo, sobre todo para dormir; si el acúfeno es leve, a veces basta con eso para conciliar el sueño. La guía considera la terapia de sonido una opción, no una recomendación firme. Úsalo como ayuda que suma, sin esperar que por sí solo resuelva el problema, y a un volumen cómodo: no se trata de taparlo con ruido fuerte, porque limitar la exposición a ruidos intensos también forma parte del cuidado.
Lo que no ha demostrado eliminarlo
No existe ningún medicamento específico para el acúfeno. La guía desaconseja usar antidepresivos, anticonvulsivos, ansiolíticos o medicación inyectada en el oído como tratamiento habitual del pitido. Eso es distinto de que tu médico te recete algo para la ansiedad, el ánimo o el sueño: en ese caso se trata ese problema, no el sonido. Tampoco han demostrado eficacia las vitaminas, los extractos de hierbas ni los suplementos, por mucho que se anuncien como solución; la guía desaconseja expresamente el ginkgo, la melatonina y el zinc para tratar el acúfeno. Lo mismo ocurre con la estimulación magnética transcraneal, que la guía no recomienda de forma rutinaria. Desconfía de cualquier producto que prometa silenciarlo.
Cuándo consultar pronto
Pide valoración cuanto antes si el acúfeno está en un solo oído, si late al ritmo del corazón o si va acompañado de vértigo. Si notas que oyes peor de golpe en un oído, en horas o pocos días, acude ese mismo día: una sordera súbita es una urgencia y el tratamiento funciona mejor cuanto antes empieza. Ve también a urgencias si el acúfeno aparece tras un golpe en la cabeza o junto a debilidad en la cara, dificultad para hablar u otros síntomas neurológicos. Si el acúfeno te quita el sueño, te angustia o te cuesta concentrarte, cuéntaselo a tu médico aunque no sea urgente, porque eso también tiene tratamiento. Si en algún momento tienes ideas de hacerte daño, pide ayuda ya: en España puedes llamar al 024, gratuito y disponible las 24 horas, o al 112 si hay peligro inmediato. Si el pitido es solo en un oído, en la guía «Pitido en un solo oído: qué conviene estudiar» (https://drignacioalcala.com/post/tinnitus-un-solo-oido) explicamos qué pruebas suelen hacerse.
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Fuentes para profundizar
- NIDCD (NIH) · Tinnitus: causas, tratamiento e investigación
- AAO-HNSF · Guía de práctica clínica sobre el acúfeno (Tunkel y colaboradores, 2014)
- Cochrane · Terapia cognitivo-conductual para el acúfeno (Fuller y colaboradores, 2020)
- NIDCD (NIH) · Sordera súbita
- Ministerio de Sanidad · Línea 024 de atención a la conducta suicida
Información general para pacientes. No sustituye una valoración médica.
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