
Tinnitus cervical: cuando el cuello sube el pitido
La respuesta breve
Si el pitido cambia al girar el cuello o apretar los dientes, o sube cuando se carga la nuca, el cuello puede estar influyendo en él. Casi siempre es un factor que sube el volumen de un pitido con otro origen, no la causa única. Antes de culpar al cuello hay que mirar el oído y hacer una audiometría. La fisioterapia cervical puede ayudar a una parte de los pacientes, sin promesas. Si el pitido aparece tras un golpe o una manipulación del cuello, o con dolor brusco, visión doble o síntomas como la cara torcida, un brazo débil o dificultad para hablar, ve a urgencias. Si pierdes audición de golpe en un oído, que te vea un otorrino en uno o dos días.
Qué es el tinnitus cervical
Un acúfeno, o tinnitus, es oír un sonido que no viene de fuera: un pitido, un zumbido o un siseo. Cuando ese sonido cambia al mover o apretar el cuello, la mandíbula o los hombros, se habla de acúfeno somatosensorial, porque en él influyen las señales de los músculos y las articulaciones. Si esa influencia viene sobre todo del cuello, se le llama también tinnitus cervical. El pitido sigue estando en el oído; lo que cambia es que el cuello puede subirle el volumen.
Cómo reconocerlo
Un grupo internacional de expertos acordó una serie de pistas que, cuando aparecen, hacen bastante probable esta influencia. Ninguna es obligatoria. La primera: el pitido cambia de volumen o de tono al girar el cuello, al apretar los dientes o al empujar la cabeza contra la mano. La segunda: el pitido y el dolor van de la mano; empezaron a la vez o el pitido sube cuando se carga la nuca. La tercera: empeora con ciertas posturas, como pasar horas delante de la pantalla o dormir con el cuello torcido. La cuarta: el pitido fluctúa, sube y baja de un día a otro y a veces cambia de sitio. Suelen acompañar el dolor frecuente de cabeza, cuello u hombros, los nudos musculares que duelen al apretarlos, apretar los dientes y las molestias en la mandíbula.
Que cambie no basta para culpar al cuello
Hay un matiz importante. Mucha gente puede modificar un poco su pitido si aprieta la mandíbula o empuja la cabeza con fuerza, y muchas personas sin acúfeno oyen un sonido parecido al hacer esas maniobras. Además, el dolor de cuello y el pitido son muy frecuentes y pueden coincidir sin tener relación. Que el cuello sea la causa principal es poco habitual. Lo frecuente es que sea un factor más, que sube el volumen de un pitido que ya tenía otro origen, como el ruido o una pérdida de audición.
Por qué el cuello puede subir el pitido
A la entrada del cerebro hay una especie de centralita, el núcleo coclear. Allí llega el nervio del oído con los sonidos, pero también llegan señales del cuello y de la cara que informan de cómo están los músculos. Normalmente ambas entradas están en equilibrio. Cuando el oído pierde algo de señal, con los años o por el ruido, ese equilibrio se desplaza y las señales del cuerpo ganan peso, como una emisora de radio débil en la que se cuelan interferencias de la de al lado. Esta explicación procede sobre todo de estudios en animales, y en personas encaja con lo que se ve en consulta, pero no es un mapa completo. Por eso es más correcto hablar de una influencia que de una causa única demostrada en cada paciente.
Qué hay que descartar antes
Antes de atribuir el pitido al cuello hay que descartar otras causas. Que el cuello lo mueva no impide que debajo haya una pérdida de audición, un tapón de cera, un problema del oído medio o, muy pocas veces, algo en el nervio de la audición. El pitido se estudia de otra manera si está solo en un oído, si oyes menos de un lado, si es pulsátil, es decir, si va al ritmo del corazón, o si se acompaña de mareo, de la cara que se tuerce o de otros síntomas neurológicos. En esos casos no basta con mirar el cuello. Si el pitido es solo de un lado, en la guía «Pitido en un solo oído: qué conviene estudiar» (https://drignacioalcala.com/post/tinnitus-un-solo-oido) explicamos qué pruebas suelen hacerse.
Qué hace el otorrino
Primero, preguntar: cuándo empezó, de qué lado es, si va con el pulso, si oyes peor, si te duele el cuello y si el pitido sube cuando te duele. Después, mirar el oído con el otoscopio o el microscopio y hacer una audiometría, la prueba que mide cuánto oyes en cada tono; es especialmente importante si el pitido es de un solo lado, si dura meses o si notas que oyes peor. Luego vienen las maniobras de modulación: girar la cabeza, empujarla contra la mano del médico en varias direcciones o apretar los dientes mientras cuentas si el pitido cambia, y la búsqueda de puntos dolorosos en el cuello y los hombros. Todo esto orienta, pero no confirma. El escáner o la resonancia no se piden de rutina cuando el pitido es de los dos oídos, no late, no hay diferencia de audición entre un oído y otro y no hay síntomas neurológicos; se piden cuando hay un motivo.
Fisioterapia: qué se puede esperar
Si todo apunta al cuello, la fisioterapia cervical tiene sentido. Suele combinar ejercicios para los músculos profundos del cuello y los hombros, terapia manual, tratamiento de los puntos de tensión y consejos de postura durante varias semanas. Sus resultados son modestos. En un ensayo pequeño con 38 personas que tenían pitido y dolor de cuello, alrededor de la mitad notó una mejoría clara del pitido al terminar seis semanas de tratamiento, y seis semanas después esa mejoría se mantenía más o menos en una de cada cuatro; el dolor de cuello, en cambio, siguió mejor. Ese estudio no comparó con un tratamiento simulado. Una revisión del resto de estudios encontró señales a favor, pero son pocos, pequeños y con fallos de diseño. En resumen, puede ayudar a un grupo de pacientes, no a todos, y no promete quitar el pitido. Un objetivo realista es que moleste menos, que las subidas sean menos frecuentes y que el cuello duela menos.
Qué puedes hacer en casa
Levántate de la pantalla cada rato, colócala a la altura de los ojos y deja caer los hombros. Si te despiertas con el cuello rígido, revisa la almohada. Cuida el estrés, porque suele subir a la vez la tensión del cuello y el volumen del pitido. Evita las manipulaciones bruscas del cuello hechas por tu cuenta o por alguien sin formación sanitaria, los aparatos milagro y las pastillas o suplementos que prometen silenciar el pitido: la guía de la Academia Americana de Otorrinolaringología desaconseja, como tratamiento habitual del acúfeno que dura meses, fármacos como los antidepresivos, los ansiolíticos o los antiepilépticos, y también los suplementos. Si el pitido te quita el sueño o el ánimo, el cuello es solo una parte: la terapia cognitivo-conductual tiene más respaldo y, si además oyes menos, conviene valorar un audífono. En la biblioteca (https://drignacioalcala.com/biblioteca) tienes más guías sobre el acúfeno.
Cuándo no esperar a la cita
Ve a urgencias si el pitido aparece tras un golpe en la cabeza o el cuello o después de una manipulación del cuello, si viene con un dolor de cuello o de cabeza brusco e intenso, si ves doble, o si de repente se te tuerce la cara, se te debilita un brazo o te cuesta hablar. Pide que te vea un otorrino en uno o dos días si pierdes audición de golpe en un oído. Consulta también, sin esa urgencia, si el pitido está en un solo oído, si oyes menos de un lado, si late con el pulso o si se acompaña de mareo.
Para llevar a tu consulta
Cuenta si el pitido cambia al mover el cuello o apretar los dientes y si sube cuando te duele la nuca. Anota desde cuándo lo oyes, en qué oído y si notas que oyes peor. Pide que te miren el oído y te hagan una audiometría. Si todo apunta al cuello, pregunta si la fisioterapia cervical tiene sentido en tu caso y qué cabe esperar de ella. El vídeo explica el recorrido completo; esta lista te ayuda a no olvidar lo importante.
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Fuentes para profundizar
- Tunkel y colaboradores · Guía de práctica clínica sobre el acúfeno de la AAO-HNSF (Otolaryngol Head Neck Surg, 2014)
- Michiels y colaboradores · Criterios diagnósticos del acúfeno somatosensorial: consenso Delphi (Trends Hear, 2018)
- Wu y colaboradores · Acúfeno y plasticidad auditivo-somatosensorial (Hear Res, 2016)
- Michiels y colaboradores · Fisioterapia cervical multimodal en el acúfeno somático cervicogénico: ensayo aleatorizado (Man Ther, 2016)
- Michiels y colaboradores · Fisioterapia en el acúfeno subjetivo: revisión sistemática (Front Neurosci, 2016)
Información general para pacientes. No sustituye una valoración médica.
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